martes, 12 de abril de 2011

A los misteriosos ojos de la noche


Hace tiempo ya que me he apartado del mundo, sumida en el olvido sumida en ti, me aparte de los mortales en nombre de este infernal amor. Fue asi, como decide unirme eternamente a ti en esa noche fria y sombria, el destino abrio sus caminos y me llevó a ti, por boca de la sombra del sol moribundo encontre la verdad que por siglos busque: amor inmortal, amor total... "encontraras un extraño ser, él que en tus ojos de refleja es tu verdadero amor.." me dijo y yo, como ave herida refugie mi dolor en la esperanzade la profecia, pues segun la antigua leyenda todos hemos nacido capaces de amar, crear y destruir...


Despues de todo aquello destruido, de entre las ruinas de ilusions perdidas y amores mortales, no podia más que soñar con encontrar a aquel principe de la dulce pena, mi cabellero oscuro que vaga a mi lado por este fetido mundo al anochecer, no podia más que intentarsanar las heridas y consagrar lagrimas y sangre por aquella ilusion ... Todo quedo resumido a sombras, cenizas, todo se redujo al eco de la promesa que hice " hare todo por ellos, hare todo por proteger a quienes amo.."


Al aprecer sólo fue cuestion de tiempo, pues te encontre, sin pensarlo y sin buscar, vagaba desconsolada al caer el sol, huyendo de aquella torre ensangrentada huyendo del silencio, fue asi como en aquel nubuloso cielo vi el reflejo de esa tu oscuridad seductora, pues el misterio de tus ojos me recordo aquel amor maldito relatado en antiguas escrituras sumergidas en el silencio de la conciencia.. eran tus ojos reflejo de un alma grandiosa, aquel seria quien comprendiera el peso del dolor, de la soledad, la muerte y el silencio... fuiste tú, unico ser capaz de entrar e lo puro de mi alma.. sin miedo, sin reservas, te entregaste a mi...


Como en historias populares, en peliculas romanticas, simplemente algo casual, un encuentro, un puente del destino que une dos almas en infortunio... recuerdo tu olor, tu piel, esos misteriosos ojos, el calor de tu aliento, aun hace que reviva en mi piel el placer de sentirte, sin conocerte sin saber más de ti decidi acercarme ...y ahora no puedo alejarme de ti, unidos más haya del la vida más haya de la muerte, el nuestro es un amor inmortal.


Varias lunas han pasado desde aquel encuentro y hoy se que loque siento por ti es amor verdadero, todo reside en en recuerdo de aquellos hipnotizantes hojas, hoy no eres sólo un amor más, eres aquello que me hace despertar, ers aquel que vela mis sueños y mi protege de ellos, eres la sombra que me cobija ..


El despertar ante la luz cegadora ya no es suplicio, pues tus ojos cubren el cielo entero, tus cabellos son tersos, son las nubes, tu piel es la seda de las rosas, tu aliento el calor que revive este cuerpo muerto y tus besos mi dulce veneno...


te aMO

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Gracias por todo esto q hemos compartido

TE AMO


miércoles, 6 de abril de 2011

la cultura del tranza


Hace mucho tiempo ya que no escribia nada aqui, pero con algo de tiempo libre y miles de dilemas en mente me dispuse a este espacio. En esta ocasion traigo un tema q ue a circulado recurrentemente por mis pensares, la cultura de la corrupcion en Mèxico. El por que de ello es creo, la inminente realidad de este pais injustamente empobrecido, en los medios y altos mandos se pregona una lucha contra la corrupcion, pero me pregunto aquellos que dicen estar en su contra ¿realmente conocen Mèxico y la realidades de su gente? Esto lo digo, pues nos agrade a todos o no lo pirata y la tranza en este pais es la forma de sobrevivir, si se dice el que tranza no avanza, tal vez suene conformista oretrograda pero en un pais regido por estupidos es la verdad, quiza en los altos paises de europa o quiza Canada esto no tengo razòn de exitencia pero, y lo digo parafraseando a un hombre letrado, mexicano de màs de 60 años, este es un pais, absurdo, mientras màs reglas tengo un mundo, màs absurdo se vuelve, asi en Mèxico y sus leyes que no reflejan las realidades sociales, el inteligente es aquel que no rompe la ley sòlo llena con su accion y tranza los huecos en ella, en un sistema de burocracia que no hace màs que imposibilitar el progreso y desalentar a aquellos que tienen el proposito de luchar en una sociedad que se autosabotea... En resumidas cuentas, desde mi vision externa e interna del fenomeno que toca hoy y en observacion de las realidades de este mundo- desde los ricos màs podridos en billetes, hasta los màs podridos en miseria- la corrupcion es en Mèxico una cultura o bien contracultura ante una burocracia absurda - vamos que pasa con un pais que no cambia de cosntitucion desde 1917 y solo rellanan con más preseptos inutiles, eso demuestra la mediocridad de esos mexicanos al mando, que han perdido el espiritu de identidad y lucha de los primeros mexicanos independientes y se han conformado con las ruinas del gobierno obsoleto.- o diganme ustedes ¿que peinsan? (solo voltien a la esquina de su casa, en el puesto de pelikulas y discos pirata y veran al policia estatal como cliente preferente... jajaja, ironias de este Mèxico, y aclaro que este no es el Mèxico que deseo yo anhelo recuperar esa fuerza de los ancestros, volviendo a nuestra sangre de guerreros...)


jueves, 1 de julio de 2010

La Dama Negra por Alejandro Dumas




hola bueno ps esta ocasion les vengo a dejar un relato gotico... q se basa en una leyenda, la leyenda medieval conocida como "la cuna de roble"...
Dumas nos habla de una mujer que por amor, queda cautivada bajo las aras de la venganza terminando prisionera de su dolor, errante bajo la sombra del roble, ademas de plantearnos como es que el dolor y la oscuridad para algunos resulta cautivante e irresistible. Si más, aqui esta, espero lo disfruten.

La Dama Negra.
Alejandro Dumas.
Hacía ya doscientos años que el castillo no era sino un montón de piedras derruidas. En mitad de aquellas rocas se había alzado un magnífico arce que en numerosas ocasiones los campesinos de los alrededores habían intentado derribar sin lograrlo, pues su madera era muy dura y nudosa. Finalmente, un joven llamado Wilhelm vino a su vez a intentar la aventura como los demás, y después de haberse desprendido de su chaqueta, asiendo un hacha que había mandado afilar a propósito, golpeó el tronco del árbol con todas sus fuerzas, pero el árbol repelió el hacha como si hubiera sido de acero. Wilhelm no se desanimó y propinó un segundo golpe, el hacha rebotó de nuevo; por fin, levantó el brazo, y reuniendo todas sus fuerzas, dio un tercer golpe, pero como al propinar ese tercer golpe oyó algo semejante a un suspiro, levantó los ojos y vio delante de él a una mujer entre veintiocho y treinta años, vestida de negro y que habría sido perfectamente bella si su palidez no hubiera dado a toda su persona un aspecto cadavérico que indicaba que desde hacía mucho tiempo aquella mujer ya no pertenecía a este mundo.



-¿Qué quieres hacer con este árbol? -preguntó la Dama Negra. -Señora, -respondió Wilhelm mirándola sorprendido, pues no la había visto llegar y no podía adivinar de dónde salía-; señora, quiero hacer una mesa y unas sillas, pues me caso en la próxima fiesta de san Martín con Roschen, mi prometida, a quien amo desde hace tres años.

-Prométeme que harás una cuna para tu primer hijo -dijo la Dama Negra-, y levantaré el hechizo que defiende este árbol del hacha del leñador.

-Se lo prometo, señora -dijo Wilhelm. -¡Muy bien! ¡entonces golpea ahora! -dijo la dama.

Wilhelm levantó su hacha, y del primer golpe hizo en el tronco una incisión profunda; tras el segundo golpe, el árbol tembló de la copa a las raíces; tras el tercero, cayó completamente separado de su base y rodó por el piso. Wilhelm levantó la cabeza para darle las gracias a la Dama Negra, pero ésta había desaparecido.


El joven cumplió la promesa que había hecho, y aunque se burlaron bastante de él al ver que construía una cuna para su primer hijo antes de que se hubiera realizado el matrimonio, no por eso puso menos ardor y atención en su trabajo hasta el punto que, antes de que hubieran transcurrido ocho días, ya había acabado una encantadora cuna.


Poco después se desposó con Roschen y nueve meses después, Roschen dio a luz a un hermoso niño que colocaron en su cuna de arce. Aquella misma noche, cuando el niño lloraba y su madre, desde su cama, lo mecía, la puerta de la habitación se abrió y la Dama Negra apareció en el umbral, llevando en la mano una rama de arce seca; Roschen quiso gritar, pero la Dama Negra puso un dedo sobre sus labios, y Roschen, por temor a irritar a la aparecida, permaneció muda e inmóvil, con los ojos clavados en ella. La Dama Negra se acercó entonces a la cuna con paso lento y que no producía ruido alguno. Cuando llegó junto al niño, unió las manos, rezó un momento en voz baja, besó al bebé en la frente y dijo a la pobre madre aterrorizada:

-Roschen, coge esta rama seca que procede del mismo arce del que está hecha la cuna de tu hijo, guárdala con cuidado, y tan pronto como tu hijo haya alcanzado los dieciséis años, introdúcela en agua pura; luego cuando le hayan salido hojas y flores, dásela a tu hijo y pídele que vaya a tocar con ella la torre del lado de Oriente: eso le traerá a él felicidad y a mí la liberación. Luego, tras haber pronunciado estas frases, dejando la rama seca en las manos de Roschen, la Dama Negra desapareció.



El niño creció y se convirtió en un hermoso joven; un buen genio parecía protegerlo en todo cuanto hacía; de vez en cuando, Roschen le echaba una mirada a la rama del arce que había colocado por debajo del crucifijo, junto al boj bendecido el Domingo de Ramos. Y como la rama estaba cada día más seca, ella sacudía la cabeza dudando que una rama tan seca pudiera llegar a tener hojas y flores. No obstante, el mismo día en que su hijo cumplió los dieciséis años, no dejó de obedecer las órdenes expresas de la Dama Negra y, cogiendo la rama de debajo del crucifijo, fue a colocarla en medio de un manantial que brotaba en el jardín. Al día siguiente fue a ver la rama y le pareció que la savia empezaba a circular por debajo de la corteza; dos días después vio que se le formaban brotes; al día siguiente esos brotes se abrieron, luego crecieron las hojas, aparecieron las flores, y al cabo de ocho días de haber estado en el manantial, la rama estaba como si acabaran de cortarla del arce vecino.


Entonces Roschen buscó a su hijo, lo condujo al manantial, y le contó lo que había sucedido el día de su nacimiento. El joven, aventurero como un caballero andante, cogió de inmediato la rama e inclinándose ante su madre le pidió su bendición, pues quería iniciar su aventura en aquel mismo instante. Roschen lo bendijo y el joven se dirigió de inmediato hacia las ruinas.


Era ese momento del día en el que el sol, al ocultarse en el horizonte, hace surgir la sombra de los lugares profundos a los más elevados. El joven, pese a ser valiente, no estaba exento de esa inquietud que experimenta el hombre más animoso en el momento en el que se enfrenta a un acontecimiento
e inesperado; cuando puso el pie en las ruinas, su corazón latía con tanta intensidad que tuvo que detenerse un instante para respirar. El sol se había ocultado por completo y la oscuridad empezaba a alcanzar el pie de las murallas cuya cima estaba aún dorada por los últimos rayos de luz. El joven avanzó con la rama de arce en la mano hacia la torre del Oriente, y al oriente de la torre encontró una puerta; llamó tres veces, y a la tercera la puerta se abrió y apareció la Dama Negra en el dintel. El joven dio un paso hacia atrás pero la sobrenaturalaparecida tendió una mano hacia él y con voz dulce y rostro sonriente:
-No temas, joven -dijo- pues hoy es un día feliz para ti y para mí.


-Pero ¿quién es usted, señora, y qué puedo hacer por usted?

-Soy la dama de este castillo -prosiguió el fantasma- y como ves, nuestra suerte es similar; él no es sino una ruina y yo no soy sino una sombra. De joven, estuve comprometida con el joven conde de Windeck, que vivía a unas leguas de aquí, en el castillo cuyos restos llevan aún su nombre. Después de haberme dicho que me amaba, y haberse asegurado de que yo compartía su amor, me abandonó por otra mujer que convirtió en su esposa; pero su felicidad no duró mucho. El conde de Windeck era ambicioso; entró en la Liga contra el emperador y murió en un combate en el que su partido fue derrotado; entonces, los partidarios del emperador se desperdigaron por las montañas, pillando e incendiando los castillos de sus enemigos. El castillo de Windeck fue pillado e incendiado como los demás, y la joven condesa huyó con su hijo en los brazos; agotada por la fatiga, cogió una rama de arce para usarla de cayado. Había visto desde lejos las torres de mi castillo y, como ignoraba lo que había habido entre su marido y yo, venía a pedirme hospitalidad; pero si ella no me conocía, yo sí la conocía a ella; la había visto pasar en silla de mano, embriagada de amor, ardiente en el placer, seguida de lejos por muchos jóvenes guapos que, como si fueran eco de mi ingrato enamorado, le decían que era hermosa. Al verla, en lugar de apiadarme de ella como debía hacerlo una cristiana, todo mi odio se despertó. La vi con gusto, abrumada por el peso de su tierno fardo subir con los pies descalzos y malheridos por el sendero rocoso que conducía a la entrada de mi castillo.

Pronto se detuvo sobre la colina que domina aquel lago de agua oscura que ahí ves;
haciendo un esfuerzo, hundiendo su cayado en tierra para apoyarse en él, tendió hacia mí sus brazos en los que estaba su hijo y, moribunda, se dejó caer exhausta abrazando a su pobre hijito sobre su pecho. Entonces, sí, lo sé muy bien, yo habría debido descender de mi balcón, ir a su encuentro, levantarla con mis manos, sostenerla sobre mi hombro, conducirla a este castillo y convertirla en mi hermana. Eso habría sido hermoso y caritativo a los ojos de Dios; sí, lo sé, pero yo me sentía celosa del conde, incluso después de su muerte. Quise vengarme en su pobre esposa inocente de lo que yo había sufrido.





Llamé a mis criados y les ordené que la echaran como si fuera una vagabunda. Desgraciadamente, me obedecieron: los vi acercarse a ella, insultarla, y negarle hasta el trozo de tierra en la que reposaba un instante sus miembros fatigados. Entonces, se levantó como una loca, y cogiendo a su hijo en brazos, la vi correr con el cabello al viento hacia la roca que domina el lago, subir a la cima y luego, profiriendo una terrible maldición contra mí, precipitarse al agua, ella y su bebé. Lancé un grito. Me arrepentí al instante, pero era demasiado tarde. La maldición de mi víctima había llegado hasta el trono de Dios. Había pedido venganza y la venganza debería realizarse.

Al día siguiente, un pescador que había arrojado sus redes al lago sacó a la madre y al hijo aún abrazados. Como, según la declaración de mis criados, había atentado contra su propia vida, el capellán del castillo se negó a enterrarla en tierra consagrada y fue depositada en el lugar en el que había hundido su cayado de arce; muy pronto, aquel cayado, que aún estaba verde, echó raíces y, a la primavera siguiente, dio flores y frutos.



Por lo que a mí respecta, devorada por el arrepentimiento, sin tranquilidad durante mis días ni reposo durante mis noches, pasaba el tiempo rezando de rodillas en la capilla, o deambulando en torno al castillo. Poco a poco sentí que mi salud se deterioraba y fui consciente de que padecía una enfermedad mortal. Muy pronto, una languidez insuperable se adueñó de mí y me obligó a permanecer en cama. Hicieron venir a los mejores médicos de Alemania pero, al verme, todos movían la cabeza y decían: "No podemos hacer nada, la mano de Dios está sobre ella". Tenían razón, yo estaba condenada. Y el día del tercer aniversario de la muerte de la condesa, yo morí a mi vez. Por sugerencia mía, me vistieron con el vestido negro que había usado en vida con el fin de llevar, incluso después de mi muerte, luto por mi crimen; y como, pese a ser muy culpable, me habían visto morir como una santa, me depositaron en la cripta funeraria de mi familia y sellaron sobre mí la losa de mi tumba.



La misma noche del día en el que allí me depositaron, en medio de mi sueño mortal, me pareció oír sonar la hora en el reloj de la capilla. Conté las campanadas y oí doce. Tras la última, me pareció que una voz me decía al oído:

-Mujer, levántate.


Reconocí la voz de Dios y exclamé:
-¡Señor! ¡Señor! ¿no estoy muerta entonces, y aunque creía haberme dormido en vuestra misericordia para siempre, vais a devolverme a la vida?

-¡No! -dijo la misma voz- no temas, sólo se vive una vez; sí, estás muerta, pero antes de implorar mi misericordia, es necesario que des satisfacción a mi justicia.

-¡Dios mío, Señor! -exclamé temblando- ¿qué vais a ordenar sobre mí? -Errarás, pobre alma en pena -respondió la voz- hasta que el arce que da sombra a la tumba de la condesa sea lo suficientemente grueso como para proporcionar tableros para la cuna del niño que te liberará. Levántate pues de tu tumba y cumple mi designio.

Entonces, con la punta de un dedo levanté la losa de mi sepulcro, y salí, pálida, fría, inanimada, y deambulé alrededor de mi castillo hasta que se oyó el primer canto del gallo; entonces, como impulsada por un brazo irresistible, entré en esta torre cuya puerta se abrió sola ante mí, y me tendí en mi tumba, cuya tapa se cerró sola. La segunda noche fue igual, y todas las noches que siguieron a la segunda.

Esto duró casi tres siglos. Vi cada año caer una tras otra las piedras del castillo, y brotar una a una todas las ramas del arce. Finalmente, del edificio y de sus cuatro torres sólo quedó ésta; el árbol creció y se hizo robusto hasta el punto que vi que se acercaba el momento de mi liberación.




Un día tu padre vino con un hacha en la mano. El arce, que hasta entonces había resistido al acero más afilado, ablandado por mí, cedió ante el metal de su hacha; a petición mía, hizo del tronco una cuna en la que te recostaron el día que naciste. El Señor ha cumplido lo que me prometió, ¡bendito sea Dios todopoderoso y misericordioso!

El joven hizo la señal de la cruz y preguntó: "¿Y ya no me queda nada más que hacer?".

-Sí -respondió la Dama Negra-, sí, joven, debes concluir tu obra.

-Ordene, señora -contestó- y yo obedeceré.


-Excava al pie del arce y encontrarás los huesos de la condesa de Windeck y de su hijo: haz que los entierren en tierra consagrada, y cuando estén enterrados, levanta la losa de mi tumba y ponme una rama de boj bendecido en la última Pascua en la mano, luego clava totalmente la tapa, pues no volveré a levantarme hasta el día del Juicio Final.


-Pero ¿cómo reconoceré su tumba?

-Es la tercera de la derecha al entrar; además -añadió la Dama Negra tendiendo hacia el joven una mano que habría sido perfecta de no ser por su extrema palidez- mira este anillo, lo reconocerás cuando lo veas en mi dedo. El joven miró y vio un carbúnculo tan puro que iluminaba no sólo la mano de la dama, sino además su bello y melancólico rostro al que, lo mismo que a la mano, sólo podía reprochársele una excesiva blancura.

-Se hará como desea, -dijo el joven cubriéndose con la mano, porque estaba deslumbrado por el brillo que irradiaba el carbúnculo- y desde mañana mismo.

-¡Que así sea! -respondió la Dama Negra y desapareció como si se la hubiera tragado la tierra.

El joven sintió que acababa de producirse algo extraño, retiró la mano de los ojos y miró a su alrededor, pero estaba solo en mitad de las ruinas, con la rama de arce en la mano, frente a la puerta de la torre del Oriente, y esta puerta estaba cerrada.

El joven regresó a su casa y se lo contó todo a su padre y a su madre que reconocieron en ello la mano de Dios; al día siguiente, avisaron al párroco de Achern, que acudió al lugar indicado por el joven entonando el Magnificat, mientras dos enterradores excavaban al pie del arce. A cinco o seis pies de profundidad, como lo había dicho la Dama Negra, se encontraron los dos esqueletos; los huesos de los brazos de la madre apretaban aún a su hijo contra los huesos de su pecho. Ese mismo día, la condesa y su hijo fueron inhumados en tierra consagrada.



Luego, al salir de la iglesia, el joven cogió de los pies de un crucifijo una rama bendecida en la última Pascua, y llamando a dos de sus amigos, uno de los cuales era albañil y el otro cerrajero, los llevó consigo a la torre del Oriente. Cuando vieron dónde los conducía, dudaron, pero el joven les dijo con tal confianza que al obedecerlo a él obedecían a Dios, que no dudaron más y lo siguieron.

Al llegar a la puerta de la torre, el joven se percató de que había olvidado la rama de arce con la que la había tocado la víspera, pero pensó que su rama bendecida tendría sin duda el mismo poder; y no se equivocó. Apenas el extremo de la rama seca hubo rozado la maciza puerta, ésta giró sobre sus goznes, como si la hubiera empujado un gigante, y una escalera surgió ante ellos.


Encendieron las antorchas de las que se había provisto y descendieron; tras el vigésimo escalón llegaron a la cripta. El joven se dirigió a la tercera tumba, y llamó a sus dos acompañantes para que le ayudaran a levantar la tapadera; una vez más dudaron, pero su compañero les aseguró que lo que iban a hacer, lejos de ser una profanación, era un acto de piedad; unieron pues sus fuerzas y destaparon la tumba. Contenía un esqueleto descarnado en el que el joven no logró reconocer a la bella mujer que le había hablado la víspera, y a la que, como ya hemos mencionado, sólo podía reprochársele una palidez excesiva. Pero en los huesos de su dedo, vio brillar el magnífico carbúnculo sin par en el mundo. Le colocó en la mano la rama bendecida, cerraron la tumba e invitó a sus amigos a sellarla lo más fuerte posible. Los dos acompañantes así lo hicieron.

Es en esa tumba, que aún hoy se muestra a los visitantes suficientemente animosos como para atreverse a penetrar bajo las bóvedas de la capilla subterránea, donde reposa la Dama Negra, esperando el Juicio Final.
Alejandro Dumas.


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Gracias al Espejo Gótico por su aporte a la cultura.
http://elespejogotico.blogspot.com

miércoles, 23 de junio de 2010

Soliloquio



Bueno pues esta vez no hay una temática definida.. solo veré que puedo decir ...
se que nadie o muy pocas personas leen este blog, pero esta bien, esta ocasión como muchas otras es simplemente es por mi, una necesidad una catarsis caótica de sentimientos; por ello no hay hoy una temática sólo dejare que fluya y lo abandonare al servicio de aquello q algunos llaman azar o bien la fuerza universal...


que puedo decir? no lose... estoy días , ja más bien estos minutos fúnebres han sido, digamos que peculiares, aun cuando han sido días algo extraños, pues es magnifico y extraño como las pequeñas cosas cobran un relevancia tan peculiar; como los recuerdos que parecen ser congelados en el olvido despiertan con el frió aire de la soledad para hacernos ver que el pasado no esta muerto, aun peor, esta vivo!! vivo en nuestra piel en nuestro ser como pequeños insectos que infectan la sangre liquido vital esperando ser llamados por el hambre y salir a la superficie, alimentandose del dolor de la sal de las lágrimas inútiles, alimentandose del deseo que jamas se realizará de aquel anhelo que no morirá.
a veces me sorprende el poder del pensar,retomando las ideas de Platón las cosas surgen o existen por que existe el pensar; es así, entonces ¿ahí reside el poder del pensar? aun no lo comprendo, Aristotélica decía que la razón era el camino al conocimiento, ... trato de asimilarlo, pero presisamente ahora mi cerebro o bien, mi pensar se encuentra inundado por ideas ridículas tantas que no puedo siquiera expresarlas - que es lo que me ha hecho venir a escribir aquí-.

¿Realmente el dolor es el veneno del alma o es, a caso, su traicionero alimento? desde mi pobre experiencia digo, que para mi ha sido, el dolor Gloria y Castigo, tanto me nutre como me calcina, maldita contradicción, mi vida, la vida es una enorme ironía.. huimos aparentemente del dolor, nuestra psique a construido miles de maneras para manejarlo, pero que es esto sino el intento de aceptarlo, entonces ¿huimos de el o por el somos quienes somos?....... maldita dicotomía...



No soy quien para decir que esta mi verdad, es la verdad absoluta (que no existe como tal, este es sólo un intento más de contención a la locura, o quizás ya este loca, pero mm soy funcional aun, y los especialista dicen que ello reside la diferencia..asi que creo q aun soy candidata a la relativa normalidad (Asquerosa "normalidad")..... este es un soliloquio, es nada más que el ridículo y ensordecido dialogar verborreico de mi absurdo pensar, resultado de la soledad inminente que resulta del simple hecho de mirar más haya.

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"Si bien las palabras no remplazan al silencio
el es en gran parte la causa del dolor.

Ahora no se como vivir sin él.."

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“Sólo quiero estar lejos
volar hacia otro lugar
y anular de la luz el reflejo.

Quiero estar en ese bosque
alimentarme de su invierno eterno
y hundirme poco a poco en su blanca desnudes.

No puedo expresar como me siento
sólo quiero alimentarme de la oscuridad
anular el reflejo d luz y cubrirme en él
para mi propia sombra perder.

Silencio y nada más…”

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“Hoy desperté a media noche
Sofoca por el llanto que se pudre en mi pecho
Perdida en el recuerdo en el dolor de un amor muerto…
esta pesadilla es por ti
Esperando volver a dormir…”

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todo es un intento mas....... de la nada, pues es d ahí de donde provengo........

gracias


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jueves, 27 de mayo de 2010

Sopor Aeternus and the Ensemble of Shadows




En esta ocasión vengo a habla de Anna Varney, un personaje andrógino y casi no humano (por su propia definición), sumergido y emergido de los rincones oscuros y solitarios de una mente insólita presa y libertaria de si misma en un mundo de fantásticas pesadillas que le obligan a expresar la soledad que vive en la genialidad, el dolor y la perfección de la oscuridad.

Todo empezó en 1989 cuando dos individuos conocidos como Varney y Holger se encontraron en un bar-gothic en Frankfort, Alemania. Aunque ellos no tenían el dinero para comprar los instrumentos, tenían que componer su música totalmente en sus mentes, así ellos soltaron la trilogía de casettes-demos “Es reiten die Toten so schnell..., Rufus y Till’ time and times are done“en 1992. En el futuro, Holger dejó el grupo y la recientemente fundada etiqueta llamada Apocaliptyic Vision se interesó en la música de Varney.








Realmente no importa si es hombre o mujer, si se considera humano o no, su arte es lo que importa, su música parece ser el resultado de un oscuro y magnifico sueño de media noche del cual te cuesta despertar, quedando absorto en un mundo frió, donde la oscuridad y el olvido parecen un cálido cobijo para el dolor de la existencia misma, donde la belleza es horror y absurdo, donde la belleza yace en el dolor.





La controversia es algo paralelo a la música de Sopor, a cerca de si Anna es hombre o mujer, el por que no se presenta ante una audiencia, el como llega a crear esa música tan sublime y extraña... pasa todo eso a segundo plano en realidad.
El /ella dice que la música no le pertenece, es la música del universo mismo, al cuestionarle a cerca de Ensamble of Shadows dice que son entes espirituales. El/ella es el resultado del dolor y su música es un "exhibicionismo introspectivo" terapéutico para soportar la existencia, en una vida de soledades. Dice haber vivido décadas de soledad y depresión, hay fue donde encontró a los entes espirituales que le inspiran a las creación siniestras, es por ello que no explica su música solo pide que se escuche desde el corazón.

Música gótica, música del alma.



mejor entreguense al deleite de sus fúnebre melodías y permitanse entrar en el mundo interno de la oscuridad abrasadora.

DISCOGRAFIA

- Les Fleurs Du Mal (2007)


- The Goat / The Bells have stopped ringing 12 vinyl (2005)



- Flowers in Formaldehyde EP (2004)


- La Chambre D'Echo (2004)


- Es reiten die Toten so schnell (2003)




- Dead Lovers' Sarabande [Dos discos] (1999)


- "Voyager" - The Jugglers of Jusa (1997)


- The inexperienced Spiral Traveller (1997)


- Ehjeh Ascher Ehjeh EP (1995)


- Todeswunsch (1995)


- ..Ich töte mich jedesmal aufs Neue (1994)



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domingo, 16 de mayo de 2010

Valle de las sombras

Esta ocasion les dejo un poema que escribi hace poco, se que casi nadie lo lee pero bn este es mi medio de expresion...


VALLE DE LAS SOMBRAS: valle de la soledad-



al parecer ahora no son tiempos faciles de sobrellevar pues una nube oscura y densa cubre hoy el dulce valle de la soledad, ese magico y siniestro lugar a donde te lleve aquella noche, esa paraiso terrenal donde por años me oculte sin conocer el verdadero rostro de la humanidad ni el sabor de esta carne putrefacta.
hoy me duele saber que es verdad, que te he lastimado y ahi errores que ni el dios del tiempo podrá borrar.
oscuras soñando recuperar lo que alguna vez nos atrevimos a llamar hogar dulce hogar.



hoy parece ser un dia triste, en el valle de la soledad, un dia más triste que los demas, donde el sol sin crear sombras en los que refugiarnos y donde la luna no nos ilumina mas, nos vemos obligados y enfrentar el miedo, a tragar amarga saliba y caminar a oscuras soñando recuperar lo que alguna vez nos atrevimos a llamar hogar dulce hogar.




hogar de los tristes, los oprimidos, los olvidados, hogar de los hijos de la oscuridad y sus allegados, hogar del silencio, del pensar, el arte y la verdad, Valle de la soledad, adornado entre nubes y recuerdos, sana las heridas de la carne pues el alma las hace manifestar, cura severamente la ignorancia y castiga cruelmente la mentira, si el autoengaño es el pan de cada dia muestra a los ojos la luz no cegadora, la tersa oscuridad que guie el camino de aquel que sueña con la temible verdad.



valle de las sombras es ese lugar que algun dia me digne a llamar hogar, aun cuando su propocito a cambiado aun cuando sus cielos de sangre se han pintado conserva tiernamente ese dulce olor ese suave palpitar, enormes montañas que lo cubren, lindos bosques que nos hacen soñar este es el refugio del artista este es el paraiso de los hijos de la oscuridad, este es el sueño de mi mundo ideal.



melodias suaves, siniestras, reflejo del alma escape de la agonia y el vacio, expresion pura de la natural maldad, recuerdo de la trascendencia ilusion del poeta.
mientras el agua cae sobre tus pecho, las lagrimas crecen ,el cielo parece llorar, todo en este funesto mundo parece comprender la esperanza y deseperanza que en tu corazon se han de encontrar, aun lejos de la fuente de las lagrimas, cerca del mundo de los sueños y en la tierra de la melancolia ahi esta el amado Valle de la soledad, hogar dulce y siniestro hogar.



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Gracias..

espero algun dia encontrar ese paraiso sepulcral..

jueves, 29 de abril de 2010

Gilbert Keith Chesterton





En esta ocasion entrego algo de Gilbert Keith Chesterton, que me cautivo con su poema Una plegaria en la Oscuridad y eso me llevó a querer saber más de su obra.

Escritor, periodista y ensayista británico, nació el 29 de mayo de 1874 en un barrio londinense, y falleció el 14 de junio de 1936, recién cumplido los sesenta y dos años.


Sus padres, industriales, de clase media, regentaban una empresa inmobiliaria. Empezó estudios, que no terminó, comenzando a colaborar en varios periódicos. Publicó estudios biográficos sobre Dickens, G. B. Shaw o Browning.

Muchos críticos de literatura le apodaron el “príncipe de las paradojas”, donde evidenciaba los excesos especulativos de la razón a la luz de su sentido lógico e imaginativo.

Su educación se iniciaría en lapreparatoria “Colet Court”, en ; su enseñanza en aquel lugar duró hasta y en enero de 1887 ingresó a un colegio privado de nombre “St Paul” en Hammersmith Road. Gilbert describiría el sistema educativo, o mejor dicho, lo que él opinaba de éste como «ser instruido por alguien que yo no conocía, acerca de algo que no quería saber»
Luego estudiaría dibujo y pintura en la "Slade School of Art" , se volvió diestro como dibujante y más adelante llegó a contribuir con ilustraciones tanto para sus propias obras.

Durante esta época se interesó por el ocultismo.
Luego de un periodo de autodescubrimiento, se retiró de la universidad sin alcanzar un título, y comenzó a trabajar en diferentes periódicos. Trabajó como editor de literatura espiritista y teofisia.



Chesterton escribió alrededor de 80 libros, varios cientos de poemas, alrededor de 200 cuentos e innumerables artículos, ensayos y obras menores.


Dejo el ya mencionado poema

Una Plegaria en la Oscuridad.
A prayer in the darkness, Gilbert Keith Chesterton.

Debo agitarlo, Oh Cielo, estremecer esta Tierra en un delirio.
Tened piedad de mí, pero permitid que el Mundo se alimente;
Si, en mi locura, hasta que sienta mi propia muerte,
Hasta que se escuche a la hierba crecer sobre mi tumba.

Si me atrevo a gruñir entre el sol y el césped,
A gimotear en un clamor, dadme la gracia de poseer,
Bajo esta lluvia luminosa, bajo las frutas lozanas,
El resplandeciente silencio del desprecio de Dios.

Agradezco al Cielo que las estrellas brillen lejos,
Ya que peregrino en una noche de Ira;
Agradezco que mis lágrimas no perturben a la mariposa,
Ni ser maldecido por el oprobio de cortar una flor.

Los hombres dicen que el sol se ha oscurecido,
Sin embargo, creo que nunca más ha brillado
Como durante aquella tarde del Calvario,
Donde Aquel que fue colgado del Árbol de la Tortura,
Escuchó el eco de los grillos cantando, y se alegró.

Gilbert Keith Chesterton.


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Gracias a los pocos que leen el blog


Hasta la proxima luna.